Situado en el número 25
de la Calle Cardenal Cisneros, es un bar que a simple vista puede parecernos un
lugar de comidas, y en realidad lo es. De hecho puedes disfrutar de su menú del
día a cualquier hora, como anuncian en uno de los carteles que tienen en su
entrada.
Regentado por un antiguo
músico, Ramón, la peculiaridad está en que es un sitio de encuentro para
músicos. De hecho, en su pared podemos encontrar un piano con un par de
guitarras y un curioso cartel “Si quieres tocar, pídela”. Y así es, si la
pides, se para automáticamente la música que suena en el equipo y se empieza un
concierto improvisado, porque seguro que otros participan.
Los precios no son altos,
y sus bocatines de atún, ternera o jamón, por 1’50, están bastante ricos.
Si queréis conocer más sobre este local, aquí tenéis un reportaje sobre él: http://www.youtube.com/watch?v=0ZNClEg8TXU